INTRODUCCION

INTRODUCCIÓN: LOCALIZADA LA VENTA DONDE DON QUIJOTE FUE ARMADO CABALLERO Y EL ORIGEN DEL APELLIDO MANJAVACAS

En el año 2008, José Luis Manjavacas Morales, localizó el lugar donde estaba la venta en la que don Quijote fue armado caballero. Situada entre el camino de Alcahozo y la Laguna de Manjavacas, cerca del cruce de caminos de Toledo a Murcia, llamado Carril de los valencianos.

También el año 2008, localizó el origen del apellido Manjavacas.

Estos dos hechos, después de mucho investigar, fueron registrados en el año 2012 en su libro: DATOS HISTORICOS DE EL CUERVO, MANJAVACAS Y MOTA DEL CUERVO DE LA MANCHA SANTIAGUISTA.

Dicho libro ha sido donado a la Asociación contra el cáncer de Mota del Cuervo.

Con todos los datos que nos ofrece Don Quijote de La Mancha, he reconstruido la ruta que siguieron Don Quijote y Sancho Panza en sus dos primeras salidas.

(Capítulo II), donde dice: “mirando a todas partes por ver si descubriría algún castillo o alguna majada de pastores donde recogerse y adonde pudiese remediar su mucha necesidad, vio, no lejos del camino por donde iba, una venta, que fue como si viera una estrella”.

sábado, 11 de abril de 2015

EL COMÚN DE LA MANCHA.


En el año 1350, Don Fadrique Alonso de Castilla, Maestre de Uclés, de la Orden de los Caballeros de Santiago, constituyó el llamado Común de la Mancha.

En el año 1375, la zona del Común de la Mancha la más despoblada y menos protegida de la Orden de Santiago, estaba ocupada por las siguientes villas; Santa Maria, La Mota, Hinojoso de la Orden, Villanueva de Alcardete, Villa Mayor, Torrelegua, Horcajo, La Cabeza, El Corral, Puebla de Almoradiel, Quintanar, Miguel Esteban, El Toboso, Manjavacas, El Campo de Criptana, Tomelloso y Socuellamos.

En el año 1394, los visitadores de Uclés realizan una visita al lugar de la Mota y el Maestre de la Orden de Santiago, le concede los primeros privilegios sobre guardar y conservar el monte y la dehesa de Manjavacas, dándole al consejo de la Mota, un apeo;  (Demarcación y deslinde de las fincas o heredades y procede por lo general al amojonamiento)-. Este consejo de la Mota, amojona todo el término de Manjavacas, dejándolo en una dehesa con ricos prados para el ganado y el encinar para cortar leña para el invierno.

El término de la Mota, llegaba desde el Oeste del río Saona, al Norte del rio Záncara. 

Manjavacas fue una villa antigua anterior al siglo VIII, antes de la llegada de los musulmanes. Existen datos arqueológicos de la villa de Manjavacas, anteriores a la Reconquista. Esta zona ha estado siempre en guerra entre moros, Alcaraz y la Orden de Santiago.

 También fue de las más importantes de la zona, con su iglesia de San Pedro, la ermita con la Virgen de la Antigua, situada en el camino de alcahozo, cerca de la laguna de Manjavacas, a una legua de distancia de Mota del Cuervo. La villa de Manjavacas a mediados del siglo XV, empezó a despoblarse y al principio del siglo XVI, los últimos labradores que quedaban en la villa, la Orden de Santiago, los pasaron a repoblar la Mota, llevándose algunas de las tradiciones de Manjavacas, entre ellas la romería de la Virgen de la Antigua. (Que consiste en traerla siete kilómetros corriendo hasta la Mota). La ermita actual fue desplazada unos 500 metros de la primera.
  
La documentación de las visitas de la Orden de Santiago, a Manjavacas y a El Cuervo, estaban en Uclés, actualmente se encuentran en el Archivo Nacional.

La Villa de Manjavacas fue desapareciendo en la Reconquista, en el siglo XVI,  fue despoblada quedándose en una dehesa, un encinar para pastos, con una venta o mesón y una ermita en ruinas, cerca del cruce de caminos, donde se cobraba un portazgo a los caminantes que cruzaban por aquí

El cruce de caminos que en cuatro se dividía, era conocido como el más importante de la zona, al ser paso obligado desde; Toledo, El Toboso, cruce de Manjavacas, Murcia y Cartagena, el otro camino es el que viene desde Valencia, cruce de Manjavacas, Puerto Lapice, Malagón y Sevilla, o viceversa.


Años después hicieron otro camino desde Madrid a Cartagena, este camino se llama, Camino Real, Madrid - Cartagena. Comienza en Madrid pasando por el centro de Ocaña, por Corral de Almaguer, Quintanar de la Orden, Mota del Cuervo, Murcia y Cartagena.

LA VENTA DE MANJAVACAS - DONDE DON QUIJOTE FUE ARMADO CABALLERO.

La villa de Manjavacas, fue anterior a la Reconquista, por lo tanto siempre ha estado aquí, en el camino de Alcahozo entre la carretera de la Mesas y la Laguna de Manjavacas, después fue despoblada quedándose en una Venta o Mesón y una Ermita en ruinas. (A una legua de Mota del Cuervo).

Leyendo la Obra de Cervantes, en el año 2008, localicé la venta de Manjavacasdonde fue armado caballero don Quijote. Esta venta ya existía hace mucho tiempo, primero fue una villa importante, anterior al siglo VIII, antes de la llegada de los musulmanes. En la Reconquista, a últimos del siglo XV y primeros del XVI, se fue despoblando por las guerras, y después por una epidemia, quedándose en una dehesa, con una Venta o Mesón y una ermita en ruinas, cerca del cruce de caminos, Toledo a Murcia. (Término de Mota del Cuervo).
Ese mismo año, en la casa de la Cultura de Mota del Cuervo, realicé una exposición de pintura al Óleo, "Antología del Quijote", de veintidós cuadros, donde queda de manifiesto, que en la venta de Manjavacas, fue nombrado caballero don Quijote.

Este hecho ha sido registrado en el año 2011 en el libro, “Datos históricos de las villas de El Cuervo, Manjavacas, y Mota del Cuervo de la Mancha Santiaguista".

Este libro ha sido donado a la asociación contra el cáncer de Mota del Cuervo.  



(Últimamente han recogido restos arqueológicos de la villa y de la venta de Manjavacas, donde fue armado caballero don Quijote, estos restos pueden dar información de la Antigüedad que tiene la villa y la venta)

CAPITULO I


                              
 El ingenioso caballero Don Quijote de la Mancha.
Miguel de Cervantes, en un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme.....


Don Quijote ante de su primera aventura. Don Miguel de Cervantes cuando escribió su obra magna, dijo; en "un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme", pero sí dejó escrito y claro, que su dama y señora Dulcinea del Toboso, era natural de El Toboso, y don Quijote de un lugar cerca del suyo.

Nuestro hidalgo manchego, Alonso Quijana, don Quijote de la Mancha, tendría unos cincuenta años de edad, una casa de labranza, un ama de llaves, de unos cuarenta años, una sobrina que no llegaba a los veinte, y un mozo del campo. El era seco de carnes, gran madrugador y amigo de la caza, tenía como amigos a un cura y al barbero Nicolás.

Se enfrascó tanto en la lectura de los libros de caballerías, que se pasaba las noches leyendo de claro en claro y los días de turbio en turbio; él soñaba invenciones que leía para él, no habiendo otra historia en el mundo.

Lo primero que hizo fue limpiar unas armas que habían sido de sus bisabuelos, que estaban llenas de orín; después se fue a ponerle nombre a su rocín, y vino a llamarle Rocinante, después de ocho días se puso nombre así mismo, y vino a llamarse don Quijote, y para honrar su patria y hacerla más famosa, se puso don Quijote de la Mancha.

Después de limpiar las armas, ponerle nombre a su rocín y ponerse nombre así mismo, le faltaba una dama de la que enamorarse, porque un caballero andante sin amores es un árbol sin hojas y sin fruto y cuerpo sin alma, acordándose de una moza de un lugar cerca del suyo, que en tiempos él estuvo enamorado, aunque ella jamás lo supo, se llamaba Aldonza Lorenzo, buscándole un nombre que no desdijese mucho del suyo, vino a llamarla Dulcinea del Toboso, porque era natural del Toboso.



Según Cervantes, el lugar de don Quijote, está cerca del Toboso, y las poblaciones más cercanas son; Miguel Esteban una legua larga, Quintanar legua y media, La Mota dos leguas, Pedro Muñoz dos leguas y media, Puebla de Almoradiel tres leguas, y Campo de Criptana tres leguas; estas son las poblaciones más cercanas al lugar cerca de El Toboso.

CAPITULO II

"Una calurosa mañana del mes de julio, don Quijote sale de su aldea para enfrentarse a su primera aventura, por el término de Mota del Cuervo, camino de Toledo a Murcia, por el antiguo y conocido campo de Montiel.
El pensaba que hacía en el mundo su tardanza, según eran los agravios que pensaba deshacer, tuertos que enderezar, sin razones que enmendar, y abusos que mejorar y deudas que satisfacer". 

Después de todos los preparativos que don Quijote hizo en su casa, un lugar cerca de El Toboso, hace su primera salida. Saliendo con su caballo Rocinante, por el corral de su casa, un día del mes de julio por la mañana temprano, cogió el camino de Toledo a Murcia, dirección Manjavacas por término de La Mota, por el antiguo y conocido campo de Montiel, que por entonces llegaba al norte del río Záncara, término de La Mota.

Después de un largo día caminando con un calor que abrasa los sesos, don Quijote y Rocinante, al anochecer se hallaron cansados y muertos de hambre, llegaron a una venta, que creía que era un castillo, a una jornada, de su lugar cerca de El Toboso
Es el recorrido que pudo hacer don Quijote en un día tan caluroso con su caballo Rocinante, que tenía más cuartos que un real, y más tachas que el caballo de Ganela


Era la venta de Manjavacas, (como después se supo), había dos mujeres y unos arrieros que acertaron hacer noche, que iban camino de Sevilla. 



Don Quijote cuando llega a la Venta de Manjavacas.


Don Quijote después de un día caminando, llega a la venta de Manjavacas, donde se hospedaban dos mujeres mozas, destas que llaman “del Partido”, las cuales iban a Sevilla con unos arrieros, que aquella noche acertaron a hacer jornada.

Las dos mozas se encontraban en la puerta de la venta, o castillo como creía don Quijote.

"Rocinante, que este es el nombre, señoras mías, de mi caballo, y don Quijote de la Mancha el mío. Las mozas que no estaban hechas a oír semejante retorica, no respondieron; solo le preguntaron si quería comer alguna cosa.
Dijo don Quijote con mucho donaire:-

Nunca fuera caballero
De damas tan bien servido
Como fuera don Quijote
Cuando de su aldea vino:
Doncellas curaban del;
Princesas de su rocino,"

Existe la lógica con el libro de don Quijote en la mano, en su primera salida "cuando el famoso caballero Don Quijote de la Mancha, dejando las ociosas plumas, subió sobre su famoso caballo Rocinante, y comenzó a caminar por el antiguo y conocido Campo de Montiel, y era la verdad que por él caminaba, (capítulo II)", por el camino de Toledo a Murcia, por término de La Mota, dirección venta de Manjavacas.


La zona de  Manjavacas, pertenecía al campo de Montiel, después se fue desplazando al Sur, quedándose como decía Cervantes, por el antiguo y conocido campo de Montiel. 








CAPITULO III

Fatigados después de un largo día del mes de julio, don Quijote, llegó a la venta de Manjavacas al anochecer.

Por la noche después de una limitada cena, don Quijote no pudo velar sus armas en la capilla, porque estaba en ruinas y tuvo que velarlas en un patio, sobre una pila junto a un pozo. A don Quijote lo que más le fastidiaba el no verse armado caballero, esta misma noche llamo a él ventero hincándose de rodillas ante él, pidiéndole que le nombrara caballero, el ventero un poco socarrón, oyó semejantes razones cogió un libro y ayudado por un muchacho que le traía una vela, y las dos doncellas que estaban haciendo noche en la venta como testigos, el ventero comenzó fingiendo alguna oración, alzo la mano y le dio un golpe con la espada en la espalda, murmurando entre dientes como si rezara. Una de las damas le ciñó la espada, con mucha discreción y conteniéndose la risa; dijo la señora, Dios haga a vuestra merced venturoso caballero que le dé ventura en lides.

Don Quijote abrazó al ventero, y agradeciéndole a su merced por haberle armado caballero. El ventero por verle fuera de la venta, no le respondió y sin pedirle la costa le deja ir.



La venta y la ermita en ruinas, donde don Quijote no pudo velar sus armas, estaban en la dehesa, junto a la Laguna de Manjavacas.


Don Quijote en la venta de Manjavacas llamó al ventero y encerrándose con él en las caballerizas, se hinco de rodillas ante él diciéndole; No me levantare jamás de donde estoy valeros caballero, fasta que la vuestra cortesía me otorgue un don que pedirle quiero; me habéis de armar caballero, como testigos un muchacho con una vela y las dos doncellas que allí pasaban la noche.

CAPITULO IV

Al otro día por la mañana al alba, cuando salió don Quijote, de la venta de Manjavacas, tan contento, tan gallardo, tan alborozado por verse ya armado caballero, que el gozo le reventaba por la cincha de alegría.

Don Quijote caminaba desde la venta de Manjavacas donde fue armado caballero, de regreso a su casa, lugar cerca del Toboso, no había andado mucho y antes de salir de la dehesa en el encinar, cuando le pareció oír unas voces entre el bosque, dando media vuelta se encontró, con el primer agravio, vio una yegua atada a una encina, y en otra a un muchacho, desnudo de medio cuerpo, donde el labrador Juan Haldudo, le estaba pegando una paliza a su criado Andrés, por haber perdido algunas ovejas, que tenia pastando en la dehesa de Manjavacas.

"Don Quijote con voz airada dijo: Descortés caballero, mal parece tomaros con quien defender no se puede". Haldudo bajó la cabeza y sin responder palabra desató a su criado y le dijo, a don Quijote, el daño está señor caballero, en que no tengo aquí dinero, vengase Andrés conmigo a mi casa, que yo se los pagare un real sobre otro.

Juan Haldudo, no le dijo vengase Andrés conmigo a Quintanar, como pretenden hacernos cree algunos, para confundir el Lugar, le dijo; vengase Andrés conmigo a mi casa.

Juan Haldudo, el rico, el vecino de Quintanar, a pesar de ser del Quintanar, su ganado pastaba en la dehesa de Manjavacas, donde tenía casa para él, para los pastores y el ganado, porque la Orden de Santiago, se encargaba de la repoblación y del arrendamiento, de los pastos, para todo el año, a los ricos del Común de la Mancha.

Se da la obligación que el término de la dehesa de Manjavacas, se aprovechaban todos los comarcanos, de estos términos, la Orden de Santiago, los arrendaban a ganaderos anualmente, permitiendo una forma de explotación para los ganaderos, por encima de los cultivos, convirtiendo la dehesa en ricos pastizales para el ganado. La Orden de Santiago Se encargaba de la repoblación y el control, de la zona de Manjavacas.
(Uno de estos ganaderos es Juan Haldudo, el rico de Quintanar).


Don Quijote y Juan Haldudo, cuando se encontraron por primera vez, en el encinar de Manjavacas, no se conocían, por lo tanto no, son del mismo lugar.



La Encina Milenaria. La más longeva de Europa, las dimensiones son 21 m. de altura, 32 m. de ancho y 7,8 m. el perímetro del tronco. La encina está en la Dehesa de Manjavacas en el paraje llamado  “el Monte Chico”, cerca del río Záncara (término de Mota del Cuervo)

(Muchos turistas la visitan para contemplar su belleza).


En la dehesa de Manjavacas está el encinar, la venta, la ermita, la laguna y la encina que están al norte del río Záncara, cerca del cruce de caminos de Manjavacas, donde se pagaba un portazgo a todos los viajeros que pasaban por aquí. (Este cruce era el más importante de la zona). El camino era el más conocido y el más corto desde Toledo a Murcia, Cartagena, y el camino que venía desde Valencia a Sevilla por el común de Mancha. 


Quintanar fue uno de los pueblos de los que sí se acordó Cervantes.

Don Quijote después de deshacer el agravio con Juan Haldudo el rico de Quintanar, siguió su camino hacia su casa, y al salir del encinar, se encontró con un camino, que en cuatro se dividía.
(Este percance de don Quijote con Juan Haldudo, sucede en el encinar entre la venta y el cruce de caminos de Manjavacas.)

Al llegar a este cruce de caminos, don Quijote estuvo un rato, y al cabo de haberlo muy bien pensado, soltó las riendas a Rocinante, y este cogió el camino de su caballeriza, que es el lugar cerca del Toboso, por el camino de Toledo a Murcia (término de La Mota), que habiendo andado unas dos millas se encontró con unos mercaderes toledanos, que van a comprar seda a Murcia. eran seis los criados de a caballo, y tres mozos de a pie, don Quijote iba en dirección opuesta, cuando llegaron a su altura, don Quijote arremetió con su lanza, contra los mercaderes, Rocinante se cayó y don Quijote quedo tendido en el suelo, uno de los mozos de mulas que allí venían, que no era bien intencionado, le rompió la lanza y con los pedazos le dio tal paliza que le rompió las costillas, dejándolo tendido en el suelo, mal herido y sin poderse levantar. Este suceso ocurrió cerca  del cruce de Manjavacas,  en el camino de Toledo a Murcia.

Es una realidad geográfica, el cruce de caminos que en cuatro se dividía, (como dijo Cervantes), era conocido como el más importante de la zona, por todos los personajes que pasaban por aquí, al ser pasó obligado desde; Toledo, El Toboso, cruce de Manjavacas, Murcia y Cartagena, y el otro camino desde Valencia, cruce de Manjavacas, Malagon Sevilla, o viceversa.
Este cruce de caminos se conoce hoy como, carril de los valencianos.

(Años después hicieron otro camino desde Madrid a Cartagena, este camino todavía se llama camino real, Madrid – Cartagena. Sale desde Madrid, pasando por el centro de Ocaña, por Corral de Almaguer, Quintanar de la Orden, Mota del Cuervo, Murcia a Cartagena).


CAPITULO V



Al alba salía de la venta de Manjavacas, tan contento por verse ya armado caballero, regresaba a su saca por el camino Toledo a Murcia. Don Quijote se encontró con unos mercaderes que iban a comprar seda a Murcia. Después de una discusión con los mercaderes, un mozo de mulas de los que allí venían le dio tal paliza en las costillas que lo dejo molido.



Cuando don Quijote se encontraba en el suelo, molido a palos y sin poderse levantar, después de la paliza que le dieron los mercaderes.
Sin aliento decía;
       ¿Dónde estás señora mía,
       Que no te duele mi mal?
       O no lo sabes señora,
       O eres falsa y desleal.

Quiso la suerte que, cuando llego a este verso, acertó a pasar por allí, un labrador llamado Pedro Alonso, que era del mismo lugar, vecino suyo, que venía de llevar una carga de trigo al molino, el cual viendo aquel hombre allí tendido se llego a él, le limpio la cara y conoció al señor Quijana, que así se llamaba antes, este se encontraba mal herido, le ayudó a levantarse y a llegar al anochecer a su casa, al lugar cerca de El Toboso, donde lo estaban esperando, el ama, su sobrina, el cura y el barbero.

“En el siglo XVI, ya existían, diecinueve molinos de viento en la sierra de la Mota”. “Son los molinos más vistos de toda España.”

Este percance que tuvo Don Quijote con los mercaderes toledanos, sucede en el camino de Toledo a Murcia, por el término de la Mota, cerca del cruce de Manjavacas.

Cervantes en su Obra Magna de don Quijote de la Mancha, donde no se quiso acordar del lugar de don Quijote, si se acordaba de esta zona de Manjavacas, la conocía bien, porque paso por aquí en varias ocasiones, y tuvo que hacer algunas noches en la venta.
 Siendo una obra de ficción, Cervantes refleja toda la realidad de la zona, conociendo todos los caminos por donde caminaron nuestros personajes.

Según los planos de la Mancha, de 1576, este cruce de camino de Manjavacas, es el que siempre se ha conocido en estos contornos y es el camino más corto, que viene desde Toledo, pasando por Tembleque, El Toboso, cruce de Manjavacas a Murcia a Cartagena, y el otro camino el que viene desde Valencia, cruce de Manjavacas, a Campo de Criptana, Puerto Lapice, Malagón a Sevilla, o viceversa.

Siendo Madrid la capital del Reino, hicieron otro camino, desde Madrid a Cartagena, este camino se llama, Camino Real Madrid - Cartagena. Comienza en Madrid pasando por el centro de Ocaña, por Corral de Almaguer, Quintanar de la Orden, Mota del Cuervo, Murcia y Cartagena.

Cervantes dijo en un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, pero sí se acordó de Quintanar, Puerto Lapice y Tembleque. Puerto Lapice y Tembleque, están a 9 ó 10 leguas del lugar cerca de El Toboso a más de una jornada caminando Rocinante. Quintanar está más cerca pero también es nombrado por Cervantes.
Juan Haldudo y don Quijote, cuando se vieron por primera vez en el encinar de Manjavacas, no se conocían por lo tanto no son del mismo Lugar.

(Puerto Lapice, Tembleque, El Quintanar, son los pueblos de los que si se acordó Cervantes).

La primera aventura de don Quijote, que salió desde su casa, lugar cerca del Toboso, por el antiguo y conocido Campo de Montiel, caminando por el camino de Toledo a Murcia, dirección Este, por el término de La Mota, llegando al anochecer a la dehesa, donde había una venta y una ermita casi en ruinas, la de Manjavacas, donde fue nombrado caballero don Quijote.

Queda claro, que el recorrido de su primera aventura, don Quijote y Rocinante, en una jornada calurosa del mes de Julio, no pudo llegar mucho más lejos, por lo tanto, no salieron de los términos, de El Toboso, termino de La Mota, la dehesa, el encinar, la venta, donde fue armado caballero don Quijote, y el cruce de Manjavacas, por el antiguo y conocido Campo de Montiel. Perteneciente al Común de la Mancha, de la Orden de los Caballeros de Santiago.

Cuando regresaba de la Venta de Manjavacas, después de haber sido nombrado caballero,  pasando por el encinar, el cruce de caminos, por término de La Mota, se enfrentó a unos mercaderes, en el camino de Toledo a Murcia llegando a su casa, al anochecer, acompañado por un vecino suyo.

Cervantes conocía bien los caminos de la Mancha, que fueron publicados por Meneses en Alcalá en el año 1576, Cervantes, tuvo que andar por esta zona del Común de la mancha, en varias ocasiones, para describirlos con tanta precisión, porque a pesar de ser una obra de ficción, todavía podemos visitar todos los lugares mencionados en su Obra de Don Quijote; como la dehesa, el encinar, la venta, la ermita, el cruce de caminos de Manjavacas que va desde Toledo a Murcia, Cartagena, o el que viene desde Valencia, cruce de Manjavacas, Campo de Criptana, Puerto Lapice a Sevilla.
Este cruce de caminos se conoce todavía como, carril de los valencianos.

Por este camino pasaron personajes como Santa Teresa de Jesús en el año 1580, que pasó por el cruce de Manjavacas, cuando fundó el convento de carmelitas de Villanueva de la Jara. (Cuenca).

El Cardenal Camilo Borghese, antes de ser Papa, fue elegido Pontificio de España, reinando Felipe III. En el año 1602, pasó por el cruce de Manjavacas, camino de Cartagena, para embarcar dirección Italia.
El Cardenal Camilo Boghese, en el año 1605, fue elegido Papa, con el nombre de Paulo V.
En el año 1612, el Papa Paulo V, acordándose de sus pasos por el cruce de Manjavacas, la venta y la ermita donde estaba la Virgen de la Antigua, concediéndole una bula Pontificia a nuestra señora la Virgen de la Antigua, que se venera en la ermita de Manjavacas.

 En el año 1569, Cervantes, tuvo un percance con la justicia y se marchó a Italia, pasando por la venta y el cruce de Manjavacas, dirección a Cartagena, para embarcar hacia Italia

Don Miguel de Cervantes, supo reflejar en su obra magna de don Quijote de la Mancha, la zona de Manjavacas, debía conocer bien la venta y la ermita que estaba en ruinas, donde don Quijote fue nombrado caballero, por los detalles que cuenta, tuvo que pasar por este cruce y por la venta en varias ocasiones y pernotar alguna noche, (aunque no existe documentación que lo acredite), cuando era recaudador o también cuando viajó a Cartagena para embarca hacia Italia, en noviembre o diciembre del año 1569.

A Don Miguel de Cervantes, El Rey Felipe II, le dio el cargo de comisario real de abastos, cuya misión era la de requisador de productos agrícolas a los campesinos, por tierras andaluzas y manchegas. Cervantes estaba en contacto con el pueblo, que le obligaba a recorrer caminos, alojarse en ventas y tratar con ricachones de aldeas.
Cuando Cervantes pasó por esta zona de Manjavacas, solo existía una venta y una ermita en ruinas, cerca del cruce de caminos donde todos los que pasaban por aquí tenían que pagar un portazgo.

Para interpretar bien la obra de Cervantes hay que conocer esta zona, la dehesa, la venta de Manjavacas, el cruce de caminos, (termino de la Mota), por donde pasaron los mercaderes, que venían de Toledo a Murcia a comprar seda. Por el otro camino las mujeres y los arrieros que iban a Sevilla y acertaron hacer noche en la Venta. Pasando por el cruce de caminos que en cuatro se dividía, (capítulo IV), están cerca de la venta y la ermita en ruinas de Manjavacas.

CAPITULO VI

Don Quijote después de su primera salida, un día mientras dormía en su casa, la sobrina entró en sus aposentos y hallaron más de cien libros bien encuadernados, grandes y pequeños, el ama y la sobrina acordaron de quemarlos todos, el cura dijo que algunos se podían salvar; dijo la sobrina no hay que perdonar ninguno, hay que quemarlos todos porque todos han sido los dañadores.


El cura cansado de ver tantos libros, tenia abierto el barbero, uno que se llamaba Las lagrimas de Angélica, - dijo el cura oyendo el nombre  - si tal libro hubiera mandado quemar, porque su autor fue uno de los famosos poetas del mundo, no solo de España, y fue felicísimo en la traducción de algunas fabulas de Ovidio. 


Aquella noche quemaron y abrasaron, el ama, la sobrina, el cura y el barbero, cuántos libros había en el corral y en toda la casa

CAPITULO VII

Después de que el ama y la sobrina mandaran quemar todos los libros. Don Quijote estuvo quince días muy sosegado en su casa, sin dar muestras de querer secundar sus devaneos, les contaba al cura y al barbero, que hay mucha necesidad en el mundo de caballeros andantes, y de que en él resucitarse la caballería andantesca.

 En este tiempo y sin que nadie se enterase, don Quijote solicito a un labrador vecino suyo, de muy poca sal en la mollera. Le dijo tanto y le prometió incluso alguna ínsula, y le dejarse a él de gobernador de ella, con estas promesas, Sancho Panza que así se llamaba el labrador, determino salirse con él y servirle de escudero.

Segunda salida, sin despedirse don Quijote de su sobrina ni de su ama, ni Sancho Panza de su mujer ni de sus hijos, una noche salieron del lugar cerca del Toboso, sin que nadie los viese, tomaron el mismo camino de la primera salida, Toledo a Murcia, dirección Manjavacas término de La Mota, por el antiguo y conocido Campo de Montiel. Después de toda la noche caminando, al día siguiente por la mañana llegaron al camino real, que viene desde Valencia cruce de Manjavacas, a Puerto Lapice, Sevilla. (Como después se supo).

Tomaron dirección Puerto Lapice, que era un lugar muy pasajero según le decía don Quijote a Sancho Panza. Es el único camino que pasa por el Común de la Mancha, desde Valencia a Sevilla.
Según planos de la Mancha publicados en Alcalá en el año 1576, este camino es el que viene de Valencia, pasando por el cruce de Manjavacas, Puerto Lapice, Malagón, Sevilla.

Sancho Panza sobre su jumento como un patriarca, con sus alforjas, su bota, y con deseos de verse ya gobernador de la ínsula que su amo le prometió.